Forge no improvisa el proceso. Clasifica cada proyecto y arma el workflow correcto -- de forma determinista, en codigo, sin que el LLM decida el flujo. Cada fase tiene sus tareas canonicas; cada tarea es un pending con orden obligatorio.
Al abrir un proyecto, Forge mira si ya tiene codigo y elige el flujo -- no hay que configurarlo.
App nueva desde cero: 6 fases / 18 pasos (triage, clarificacion, especificacion, aprobacion, construccion, entrega) con sus gates.
Arreglar un defecto en un proyecto vivo: reproducir, causa raiz, fix, validar, refrescar docs, cerrar.
Extender o mejorar: encaje en la arquitectura, impacto, implementar, validar, docs, cerrar.
Instanciar un workflow genera los pendings de cada fase, en orden. Las etapas no son pendings; las tareas dentro de ellas si, y respetan un ordenamiento mandatorio. El usuario -- o el propio brain -- puede agregar tareas ad-hoc a un workflow en ejecucion.
Pueden coexistir varios workflows a la vez, clasificados por nombre y codigo. El workflow se auto-cierra cuando todas sus tareas cierran.
Cada workflow se ve como un diagrama de fases con sus tareas colgando, en vivo, en la pestana Workflow del Pizarron -- y espejado en el telefono.